Diario Libre    9 de Noviembre del 2007, 10:46 PM
Estado de damnificados se complica en escuelas
La mayoría siente que el Estado los abandona y los presiona para que abandonen los planteles este fin de semana

SD.  Con la mirada perdida, los pies descalzos y el cabello desarreglado, Francisca Pérez Martínez permanece sentada en un pequeño colchón de los muchos que colman el aula que comparte con otros 58 damnificados en la escuela de Hato Nuevo en Manoguayabo. 

A esa hora del día –las 12:00- su único alimento ha sido un pan con café que su marido consiguió para ella. “Aquí la comida llega de dos y media a tres de la tarde”, se queja  Pedro Matos, uno de los que vivía en el inundado barrio Juan Guzmán hasta la llegada de la tormenta “Noel”.

Conforme han pasado los días, la situación de los damnificados que aún están en las escuelas públicas se ha agravado. Las raciones alimenticias que proveía el Estado varias veces al día se han reducido a una o a ninguna.

A esto se suma las dificultades para dormir y hacer sus necesidades fisiológicas, la presión que reciben cada día para que abandonen los planteles y la angustia que les sobreviene cada vez que les dicen que serán llevados a lugares con menos condiciones para subsistir.

Esto último es lo que más preocupa a Pérez Martínez. Ayer, con lágrimas en los ojos pidió al Presidente que intervenga para que no los trasladen al salón multiusos al que los pretenden llevar.

“Estamos desesperados…Quiero decirle al Presidente que tenga piedad de nosotros. Que nosotros no estamos aquí porque queremos”, dijo entre sollozos.

Al otro extremo, en la escuela Aída Cartagena Portalatín de La Zurza, en el Distrito Nacional, la desesperación de las 93 personas que ocupan el salón multiusos no es menos apremiante. Aseguran que desde el domingo no reciben alimentos desde el Estado. “Nos han abandonado. No tenemos agua, no tenemos leche para los niños…”, asegura Marisol Concepción.

Algunos entienden que los están “castigando” para que abandonen la escuela, acto al que no se oponen pero con la condición de que sea para un lugar adecuado para vivir.

Hasta ayer ninguna autoridad había planteado una solución concreta para estas personas que tampoco sintonizaron el discurso de Fernández por falta de energía eléctrica y receptores de radio y televisión. 

- Yvonny Alcántara

De: juan urena, new york
nesesitan ayuda,espero que algun funcionario del gobierno le den seguimiento a este problema de esa pobre gente que nesesitan ubicacion. gracias por oportunidad expresar lo que considero sobre este gran problema nuestro.

De: Anabelle Fernandez, Distrito Nacional
Lamantablemente esta situacion se venia venir, solo les ponen atencion los primeros dias, luego se olvidan de ellos....exhorto a los politicos que se gastan millones en campañas ( Vallas, afiches, ect....), que con su equipo de trabajo lleven aunque sea una racion de comida al dia a estas personas........Es grave la situacion de las escuelas.....a estas personas deben reubicarlos lo antes posible y a brindarles una calidad de vida aunque sea minima........Al presidente que ponga rapido en ejecusion todo lo que prometio mediante su discurso de la semana pasada....A las autoridades que tengan MISERICORDIA DE ESTAS PERSONAS...

De: la intrigada, ..................
y que han hecho todos esos millones que han donado ............

De: JAGUAR, ORLANDO
AUN NO ES NADA, esperemos una semana mas y se veran los atropellos de parte de los inescrupulosos que estan jugando a la pelota caliente y a mano pela', con el dolor de los damnificados y sobre todo con la salud de sus hijos, deberian comenzar el plan de reconstrucción nacional y darles a las personas damnificadas lo que no se hayan robado los politicos y alos avivatos, las donaciones en general deberian esta llegando a los desprotegidos, que dejen la demagogia y que se pongan a bregar con ellos.-

De: Bruce DELAMAR, Santo Domingo
¿Por que no usan las fincas de los funcionarios para albergar a los dannificados? Sí, las fincas de esos que quieren cuatro años más en el poder.
¡Que den algo!

De: C. Taveras, San Gerónimo
Fuí un refugiado de las inundaciones en 1959, 60, 61, 62, 63 y 64. Vivia a 300 metros del Rio Yaque del Norte en Santiago. Nunca NADIE nos dio nada. Nunca ninguna autoridad se acercó a nosotros para nada. Como nos fué posible logramos salir adelante. Esa es mi historia y la medio millon de Dominicanos de esa época. Los años son diferentes. La gente es diferente. Las c omunicaiones son diferentes. Los hechos son y serán los mismos aqui, en Mexico, America Latina y el Mundo. Dejemos de quejarnos y enfrentemos las adversidades. Con llanto y lamentaciones no se llega a ningun sitio.